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M. A. Lezcano, expresidente de la Unión de Guardias Civiles y portavoz de CS en Alcalá, exige la dimisión del Ministro Marlaska.
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M. A. Lezcano, expresidente de la Unión de Guardias Civiles y portavoz de CS en Alcalá, exige la dimisión del Ministro Marlaska.

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7/Junio/2020/ Alcalá de Henares.- El Expresidente de una de las Asociaciones de la Benemérita y Portavoz de CIUDADANOS en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, y miembro del Consejo General de la formación naranja, Miguel Ángel Lezcano, exige la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una carta que publica el digital complutense ALCALAHOY,  en la que Lezcano, además, describe el sentimiento de los miembros de la Benemérita.

Miguel Ángel Lezcano- Expresidente de la Unión de Guardias civiles y Portavoz de CS en el Ayuntamiento de  Alcalá de Henares.

“Ministro Marlaska, como Guardia Civil, o como compañero en tareas políticas, lea atentamente mis líneas, escuche a la Guardia Civil, no a algún guardia civil. La Guardia Civil, sólo tiene un dueño, y lo ha demostrado una y mil veces. Su único dueño es el Pueblo Español, y usted está atacando esos principios al vulnerar la neutralidad a la que nos debemos”.

Fernando Grande-Marlaska. Ministro del Interior del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Ministro Marlaska:

“Debería usted dimitir. Está tratando de domesticar a la Guardia Civil, rompiendo la neutralidad profesional y comprometiendo la necesaria y democrática separación de poderes. No la está haciendo mejor. La quiere convertir en títere del poder político. Recuerde nuestra divisa: el honor, una vez que se pierde, no se recupera jamás. Debería usted dimitir.

Usted no me conoce, por lo que voy a hacerle una breve presentación de quién soy. Ante todo, soy Guardia Civil, y ahora me dedico, de forma circunstancial a la misma profesión que usted, a la política, aunque estoy seguro que no tardará en darle referencias mías uno de sus asesores, el actual asesor de la Secretaría de Estado, excompañero, exdiputado de Podemos, y mano derecha de Pablo Iglesias, y a pesar de todo ello, persona a la que respeto y considero amigo hace años, Juan Antonio Delgado, de quien estoy seguro, habrá tenido que ver en las decisiones que han provocado esta crisis.

Ministro Marlaska, al igual que Juan Antonio, soy uno de esos guardias civiles soñadores que desde el año 1987 creyó que había que luchar para conseguir una guardia civil moderna, y cercana a la sociedad, acabando con los estereotipos heredados del franquismo.

En el año 1989 en una época durísima en la que ETA masacraba España, y por casualidad, fui nombrado Secretario General de Vizcaya del SUGC (Sindicato Unificado de la Guardia Civil), entonces clandestino, desde el que luchábamos tanto por democratizar la Institución, como para defender los derechos laborales y sociales de los Guardias Civiles.

Esto bastó entonces para convertirnos en “enemigos” del Estado y sufrir todo el rigor de señalamientos y arbitrariedades que nos trajo serias consecuencias personales y profesionales. A pesar de todas estas circunstancias, los guardias civiles sindicalistas, y digo bien, los propios guardias civiles y sus familias, fueron los que consiguieron acercar a la Guardia Civil a la sociedad, y convertirla en la institución más valorada por el pueblo español, a pesar de toda la persecución y acoso que tuvieron que vivir.

Al legalizarse por fin las asociaciones profesionales, hubo algunas cosas que cambiaron y otras que no. Si, pasé a formar parte de esos primeros consejos de la Guardia Civil semidemocráticos, luchando por romper el férreo control institucional al que estábamos sometidos, pero seguimos sufriendo persecución, amenazas y expedientes.

Fui Vicepresidente Nacional de la Asociación Cultural Unión de Guardias Civiles y primer presidente Nacional de la Asociación Profesional Unión de Guardias Civiles, en sus primeras elecciones, y elegido nuevamente Consejero de la Dirección General de la Guardia Civil. Todo ello recibió el premio de dos sanciones: una por desobediencia grave al Director de la Guardia Civil y otra por realizar actividades sindicales, para más detalles, por convocar la primera manifestación conjunta Policía-Guardia Civil en octubre de 2008.

He querido señor Ministro, hacer esta pequeña introducción personal, para acreditarle que conozco bien el Cuerpo y manifestarle que poco nos puede enseñar a muchos de nosotros lo que es la lucha o los cambios necesarios que tiene que tener la Guardia Civil, ya que cada uno de sus avances y mejoras no han sido obtenidos nunca por la gracia o empatía del Gobierno, sino siempre a costa de la movilización y de la lucha de muchos guardias.

Debe usted pensar que como juez o ministro, está muy encima de todo. Pero nosotros sentimos el verde y sentimos como nuestro el compromiso constitucional de la defensa de España y de sus ciudadanos; y lo llevamos grabado a fuego, al margen de nuestras ideas políticas.

Señor Ministro, la decisión “impulsiva” de relevar al Coronel Pérez de los Cobos, no hace mejor a la Guardia Civil. Usted no está cambiando ningún sistema, ni está dando pasos en defensa del colectivo. Está adaptando la cadena de mando a sus “nuevos impulsos”. Ya lo ha hecho antes y volverá a hacerlo.

Si quiere pensar en una Guardia Civil mejor y más profesional, cumpla de una vez por todas con la equiparación salarial, y haga que el Consejo de la Guardia Civil se convierta en un verdadero órgano de gestión, no sólo consultivo, y protéjalo del ninguneo de los Ministros del Interior, usted incluido, Secretarios de Estado y los sucesivos Directores Generales.

Pero hágalo por convicción y no para comprar la normalidad en el Cuerpo, después de sus caprichosas decisiones. ¿Usted cree que los guardias civiles que prestan servicio de vigilancia en la casa del vicepresidente Iglesias (amigo personal de su asesor), están trabajando en las mejores condiciones posibles?

¿Usted cree que el casi centenar de guardias afectados y algunos expulsados en la llamada “operación columna” no merecen la restitución de sus derechos y la reparación de los perjuicios sufridos? Pues a pesar de todo le garantizo que todos estos guardias se dejarían la vida por defenderle a usted si fuera necesario.

El único dueño

La Guardia Civil necesita del apoyo de su ministro, más allá de los titulares de prensa y las frases hechas que contradicen sus acciones. Ya le digo que se puede hacer, que ha habido periodos y etapas, con cuyo color político no me identifico en absoluto, en la que todos los guardias reconocemos que si se trabajó con sinceridad y limitaciones, por supuesto, por la profesionalización y la democratización de la Guardia Civil. Pregúntele a Joan Mesquida.

Ministro Marlaska, como Guardia Civil, o como compañero en tareas políticas, lea atentamente mis líneas, escuche a la Guardia Civil, no a algún guardia civil. La Guardia Civil, sólo tiene un dueño, y lo ha demostrado una y mil veces. Su único dueño es el Pueblo Español, y usted está atacando esos principios al vulnerar la neutralidad a la que nos debemos.

Es evidente que no seré yo el que defienda al generalato; y eso que tengo buenos amigos también entre ellos. Su agresión está dirigida a todos y cada uno de los guardias civiles, que tienen que enfrentarse día a día a la persecución de delitos dentro de la Unidad Orgánica de Policía Judicial.

En definitiva, su gestión, Ministro Marlaska, no es competente. Usted está comprometiendo la neutralidad de la Guardia Civil. Está tratando de domesticar la independencia del cuerpo apelando a “reorganización de equipos” o a “nuevos impulsos” o a “pérdidas de confianza”. Esto no solo no parece verdad, sino que, si lo fuera, en este momento de crisis sanitaria y social sería una irresponsabilidad o una frivolidad y no sé qué es peor. Sí sé, con todo respeto, que ambas merecen que usted deje de ser ministro.

Y termino, Ministro Marlaska, recordándole el artículo 1 de la Cartilla del Guardia Civil: “El honor es la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarlo sin mancha; una vez perdido no se recobra jamás”. Si le queda algo de honor, debe dimitir.

(*) Miguel Ángel Lezcano fue presidente de la Unión  de Guardias Civiles y es en la actualidad, miembro del Consejo General de Ciudadanos y portavoz del partido Naranja en Alcalá de Henares.

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