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Fallece Antonio Fraguas: fue ‘Forges’ toda la vida, como si hubiera nacido así, siendo uno de los personajes de su propia historia. 1942-2018 – D.E.P.
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Fallece Antonio Fraguas: fue ‘Forges’ toda la vida, como si hubiera nacido así, siendo uno de los personajes de su propia historia. 1942-2018 – D.E.P.

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Antonio Fraguas de Pablo (Madrid, 1942- 2018 ) era Forges, totalmente Forges. Por así decirlo, dejó atrás a Antonio Fraguas y ya fue Forges toda la vida, como si hubiera nacido así, siendo uno de los personajes de su propia historia como dibujante, como si hubiera nacido a la vida en 1964, cuando publicó en Pueblo su primera viñeta, hasta esta última viñeta de hoy. Siempre fue testigo de un país al que amó también por sus pecados capitales, pues de los pecados capitales españoles, tan pueblerinos, trataron, hasta el día de su muerte, todas sus viñetas.

Y así pasará a la gran historia del dibujo en España, como Forges, totalmente Forges, nacido, pues, en 1964. Periodista de raíz, también era filósofo y músico, tertuliano comprometido con la vida y con la política, y era también paseante de Madrid, ciudad que dibujó como escenario desolado de Castilla. Autor de libros en los que repasó la historia de su país y del mundo, de la ciencia y de la literatura, visto todo por un muchacho que nunca dejó de sorprenderse de lo que decían sus propios personajes, inventó también una peculiaridad: hacer que sus gentes, ya entrañadas en la propia sociedad española, hablaran un lenguaje escéptico e incrédulo, propia de quienes hubieran estudiado en una universidad única, la universidad creada por Forges para hacer habitar un modo de ser y de expresarse. Forges, al fin, hablaba como Forges.

No había en sus expresiones nada que no se relacionara con las de sus personajes, pues él mismo fue un personaje de Forges. Su muerte no sólo es una mala noticia porque Forges deja un vacío, es nuestro mundo el que se queda vacío sin sus metáforas. El suyo es, ha sido, un testimonio diario sobre la ineptitud, contra el lugar común y contra el cinismo, sobre lo que cada español tiene también de los defectos que cada español denuncia. España sin Forges es un país mutilado, mucho más triste.
Juan Cruz.-El País

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